Erase una vez un pequeño pueblo llamado, ciudad del sol, que en su pasado sufrió los embates del calentamiento glogal a eso del año 2037 d.c.
Zech un veterano de ese tiempo, contaba a un grupo de niños como se había originado este fatidico fenómeno.
es cierto que fue originado por el hombre?, preguntó uno de los niños. - Así es, respondió Zech- y continuó asi: "El hombre, guiado por sus líderes contemporaneos estaba enceguecido en cometir con los otros económicamente. Habían sujetos que tenían mucho dinero, y aun así seguian inviertiendo en el "crecimiento empresarial" que no era otra cosa más que seguir acrecentando sus arcas so destrucción del ecosistema y principalmente de la atmósfera. Esto provocó que la atmosfera se engrosara con la emisión de gases y que se provocara un efecto invernadero ya que los rayos solares no salían de la atmosfera.
Ante esta situación otro de los niños preguntó: -Pero Zech, si la gente sentía calor como no se daba cuenta de lo que estaba sucediendo y se movilizaba?
Zech argumentó: "Lo que pasaba es que los grupos económicos que tenían el poder en ese entonces manejaban muy bien los recursos comunicacionales, tenían el monopolio en este aspecto, y con su poder adquisitivo mantenían cautivos de una manera muy sutil a la opinión pública, para lo cual se valían de políticos y científicos inescrupulosos que sembraban la duda acerca de las reales consecuencias del calentamiento global. Así como en algunos lugares que hacía calor, habían otros en que nevaba por primera vez y los inviernos se tornaron muy frios. Entonces a todos esos fenómenos les dieron nombres poco alarmantes e incluso dóciles, les llamaban "El niño" y "la niña", lo que prodúcía en la población una falsa sensación de tranquilidad al subestimar las consecuancias catastróficas del cambio climático.
Los niños sorprendidos no podían creer que algo tan perverso haya ocurrido a sus antepasados y uno de ellos preguntó: Entonces Zech, como fue posible que todo esto mejorara?
Zech, emocionado les contó:
"Con las catastrofes ocurridas murió mucha gente, entre ellos mis seres queridos, mis abuelos y mis padres, en tanto que los más jóvenes fuimos salvados en unos bunker durante 10 años, en que todo volvió a la normalidad. Tuvimos que reconstruir la sociedad y entre todos firmamos un pacto social prometiéndonos que nunca más permitiriamos que los intereses económicos mataran a nuestra sociedad. Aun queda el recuerdo de quienes murieron sin tener más culpa que permitr a diario que otros lucraran con la casa de todos los habitantes que les pertenece por exelencia, nuestro planeta tierra.
Los niños se compadecieron de la torpeza humana.
Autor, Luis Espinoza, guíado en el documental de A. Gore.
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